La finalidad fundamental de este trabajo se refiere al estudio y caracterización de las dificultades de aprendizaje que exhiben los alumnos de los tres últimos niveles de Educación Primaria. Con este fin se seleccionaron un total de 138 alumnos (71 niños y 67 niñas) que cursaban 4° (N=49), 5° (N=46) y 6° (N=43) de Educación Primaria. Estos niños fueron asignados a las distintas condiciones experimentales (dificultades aritméticas, competencia aritmética normal y alta competencia aritmética) en base a los resultados alcanzados en una prueba aritmética estandarizada creada para esta investigación, concretamente la Batería Neuropsicológica de Evaluación de las Habilidades Aritméticas (BANEVHAR), partiendo de una redefinición de la dificultad que aglutina criterios cualitativos y cuantitativos abandonando el criterio de discrepancia.
Para el estudio de la dificultad se llevaron distintos estudios grupales comparativos en los que se analizó, a partir de los resultados obtenidos en la versión española del Das-Naglieri Cognitive Assessment System (D.N: CAS; Deaño, 2005a) y en las tareas de dígitos de la Escala de Inteligencia de Wechsler para niños-Revisada (Wechsler, 1993), la relación entre distintas habilidades intelectuales con la dificultad aritmética. Este estudio se complementó con distintos estudios correlacionales. Además se analizaron, a partir de los resultados alcanzados en las distintas tareas y escalas de la BANEVHAR, distintas características funcionales asociadas habitualmente a niños con dificultades aritméticas de menor edad. Finalmente se estudiaron, a través de distintos estudios de caso único, diferentes tipos de dificultades aritméticas en base a la propuesta teórica de partida que añade a la arquitectura propuesta inicialmente por McCloskey, Caramazza y Basili (1985) un componente que aglutina aspectos conceptuales aritméticos.
Los resultados obtenidos relacionan las dificultades aritméticas con rendimientos inferiores en planificación, atención, amplitud de memoria de trabajo, procesamiento sucesivo y procesamiento simultáneo, especialmente con este último que se constituye en el principal predictor cognitivo de la dificultad aritmética. Por otro lado, estos niños muestran dificultades aritmeticas específicas similares a las recogidas en niños evaluados en momentos educativos anteriores a los de este estudio: errores en el conteo, velocidad de conteo lenta, debilidades conceptuales, altas tasas de error en la resolución de las tareas de cálculo, tiempos de recuperación más lentos, estrategias de resolución menos maduras y alteraciones en la implementación procedimental. Adicionalmente, el estudio establece que estos déficits responden a un retraso evolutivo específico que se va subsanando al final de la etapa educativa en una parte importante de las habilidades, aunque en algunos aspecto (i.e., comprensión del sistema decimal, conceptos aritméticos, aritmética mental y con multidígitos) se mantienen las dificultades. Finalmente, los resultados indican que la dificultad aritmética se presenta como un fenómeno complejo que puede implicar distintas manifestaciones: dificultades generalizadas, conceptuales, numéricas, globales en cálculo, factuales y procedimentales.